Bueno, en realidad, más que el poder, es la documentación del ERE. ¡Con cuentas anuales y todo, oiga! Aprovecharé que hoy se pasa mi hermano por casa para preguntarle un par de cosillas de los balances. Que una ha estudiado lo mínimo imprescindible para estas cosas... para después olvidar fruiciosamente, como Yog-Sothoth manda.